El Tribunal Administrativo de Cundinamarca avala proyecto de acuerdo del concejo de Bogotá sobre el protocolo “Pregunta por Ángela”
El Tribunal Administrativo de Cundinamarca, Sección Primera – Subsección C declaró infundadas las objeciones de ilegalidad presentadas por el alcalde mayor de Bogotá, Carlos Fernando Galán Pachón contra el Proyecto de Acuerdo 389 de 2025, por medio del cual el Concejo Distrital fija lineamientos para la construcción del protocolo “Pregunta por Ángela” en establecimientos de comercio.
El alcalde había objetado el proyecto por, la supuesta ausencia de estudio de impacto fiscal, requerido por la Ley 819 de 2003; y una presunta invasión de competencias del ejecutivo distrital, relacionadas con capacitaciones al sector privado y entrega de material pedagógico.
El Tribunal consideró que la implementación del protocolo “Pregunta por Ángela” no crea nuevos programas ni implica gastos adicionales para el Distrito, puesto que, se articula con la política pública de Mujeres y Equidad de Género vigente, y usa rutas, programas y capacidades ya instaladas en la administración, además de que no interfiere en las funciones del alcalde.
La providencia destacó que la propuesta se inscribe dentro de los esfuerzos institucionales existentes en materia de prevención de violencias basadas en género y responde a cifras que muestran un incremento alarmante de agresiones y acoso sexual en Bogotá, especialmente en el espacio público y establecimientos nocturnos.
El Protocolo Ángela (también conocido como Pregunta por Ángela o Código Ángela) consiste en estrategia diseñada para promover la protección de las mujeres y prevenir situaciones de acoso y violencia física o sexual en establecimientos nocturnos, bares, discotecas y otros lugares de expendio de bebidas alcohólicas.
El protocolo se basa en una palabra clave que permite a una mujer solicitar ayuda de manera discreta al personal del establecimiento.
Si una mujer se siente en peligro, acosada, o en una situación que la pone en riesgo, debe acercarse a un trabajador (mesero, barman, seguridad, etc.) y preguntar por «Ángela».
En algunos lugares, también se puede utilizar una señal no verbal de auxilio, como levantar la mano, doblar el pulgar hacia la palma y luego cerrar los demás dedos sobre el pulgar.
Por su parte, el personal del establecimiento, al escuchar la palabra clave, entiende que la mujer necesita ayuda y debe activar inmediatamente un protocolo de asistencia discreta y rápida.
Las acciones pueden incluir: Llevar a la mujer a un lugar seguro y confidencial dentro del establecimiento, notificar al equipo de seguridad del lugar o contactar a las autoridades (Policía, líneas de emergencia) si la situación es grave o hay un agresor identificado.
Esta estrategia surgió en el Reino Unido, como una iniciativa que utilizaba carteles en los baños de mujeres en bares y discotecas para informar sobre la palabra clave.
Debido a su efectividad, el modelo de «Ask for Angela» se ha adoptado en múltiples países, y en varias ciudades de Colombia por iniciativa privada.
Con el aval del Tribunal el proyecto podrá continuar con el trámite correspondiente para convertirse en acuerdo distrital, de manera que la campaña tenga un respaldo institucional.
